Señor, tú me sondeas y me conoces (2022)

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1Señor,tú me sondeas y me conoces;
2me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
3distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares.

4No ha llegado la palabra a milengua,
y ya, Señor, te la sabes toda.
5Me estrechas detrás y delante,
me cubres con tu palma.
6Tanto saber me sobrepasa,
es sublime, y no lo abarco.

7¿Adóndeiré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
8Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro;

9si vuelo hasta el margen dela aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
10allí me alcanzará tu izquierda,
me agarrará tu derecha.

11Si digo: «Que al menosla tiniebla me encubra,
que la luz se haga noche en torno a mí»,
12ni la tiniebla es oscura para ti,
la noche es clara como el día.

* * *

13Tú has creado misentrañas,
me has tejido en el seno materno.
14Te doy gracias,
porque me has escogido portentosamente,
porque son admirables tus obras;
conocías hasta el fondo de mi alma,
15no desconocías mis huesos.

Cuando, en lo oculto, me iba formando,
y entretejiendo en lo profundo de la tierra,
16tus ojos veían mis acciones,
se escribían todas en tu libro;
calculados estaban mis días
antes que llegase el primero.

17¡Quéincomparables encuentro tus designios,
Dios mío, qué inmenso es su conjunto!
18Si me pongo a contarlos, son más que arena;
si los doy por terminados, aún me quedas tú.

[19Dios mío, ¡si matases almalvado,
si se apartasen de mí los asesinos
20que hablan de ti pérfidamente,
y se rebelan en vano contra ti!

21¿No aborreceré alos que te aborrecen,
no me repugnarán los que se te rebelan?
22Los odio con odio implacable,
los tengo por enemigos.]

23Señor,sondéame y conoce mi corazón,
ponme a prueba y conoce mis sentimientos,
24mira si mi camino se desvía,
guíame por el camino eterno.

Señor, tú me sondeas y me conoces (1)

COMENTARIO AL SALMO 138,I-II

[La Liturgia de las Vísperasnos ofrece el salmo 138 dividido en dos partes, como si fueran dos salmos: elprimero, los vv. 1-12, y el segundo, los vv. 13-18 y 23-24; omite, pues, en lasegunda parte los vv. 19-22, que aquí incluimos, entre corchetes [ ],para la información privada del lector.- La Biblia de Jerusalénda a todo el salmo 138 el título de Homenaje a Aquel que lo sabetodo. Compárese esta meditación sobre la omnisciencia divina,llena de confianza en el Señor, con la que hace Job para expresar eltemor del hombre bajo la mirada de Dios (Job 7,17-20).- ParaNácar-Colunga el título del salmo es La omnisciencia yomnipresencia divina. Meditación teológica sobre esosatributos de Yahvé, sobre los misteriosos designios divinos y sobre elproblema del mal. Nada se oculta de la vista de Dios, ni los pensamientosmás recónditos de los hombres. Pretender engañar a Dioshaciéndole creer intenciones o actitudes profundas nuestras que no sonreales, o encubriéndole las que sí lo son, es vana puerilidad delhombre, para quien lo único cabal y sensato sería la totalsinceridad ante el Señor.- «Dios nos mira siempre con amor, paracumplir en nosotros sus designios providentes. Él conoce todos lossecretos de nuestro corazón y de nuestra existencia. No se le ocultanada a su mirada de Padre. Para él no hay lejanía ni tinieblas.Dejarse mirar por él es ya una actitud filial de oraciónconfiada, como diciendo que no tenemos dónde refugiarnos, sino enél. Que podamos decirle de corazón con Pedro: "Señor,tú lo sabes todo, tú sabes que te amo" (Jn 21,17)». (J.Esquerda Bifet).]

* * *

La omnisciencia yomnipresencia divinas

Este salmo tiene el aire de unameditación teológica sobre los atributos de la sabiduría yomnipresencia de Yahvé, sobre los misterios de los designios divinos ysobre el problema del mal. Dios conoce a fondo las interioridades del hombre:sus designios, sus intenciones, sus pensamientos más secretos, porque leenvuelve y penetra en todo su ser. Pero, al mismo tiempo, tieneespecialísima solicitud de él. El salmista, ante este panorama,no comprende la actitud y conducta de los pecadores que hacen caso omiso de suDios. Identificado con el sentir divino, llega a odiar a los enemigos de suSeñor.

Muchas ideas de este salmo 138 son muysimilares a las expuestas en el libro de Job, y aun el lenguaje se asemeja aeste libro didáctico, en el que se plantea el problema de lapermisión del mal en los planes divinos (cf. Job 10,9). El salmo es unameditación sobre la Providencia divina en estilo poético:«Los atributos divinos no son considerados en sí mismos, ni en surelación a la esencia divina, ni aun en sus relaciones con la humanidaden general, sino, como es natural en la plegaria meditada, en sus relacionescon la persona individual» (Faulhaber). «El desarrollo de lospensamientos se hace, no de una manera abstracta, sino por imágenes muyrealistas, algunas veces demasiado brillantes. No se le lee, se le ve» (J.Calès). Es uno de los salmos más bellos del Salterio.

Podemos distinguir cuatro estrofas: a)Yahvé conoce los secretos del hombre (vv. 1-6); b) está presenteen todas partes, y, por tanto, es inútil querer escapar a sus dominios(vv. 7-12); c) este conocimiento íntimo del hombre se basa en el hechode que lo ha formado (vv. 13-18); d) ¿por qué Yahvé toleraal pecador? (vv. 19-24).

La omnisciencia divina (vv. 1-6). Elconocimiento divino sobre el hombre se extiende a todas sus másíntimas manifestaciones. Nada se escapa a su admirablepercepción: cuando se sienta, cuando se levanta,cuando camina, cuando descansa, se halla siempre bajo lamirada escrutadora de Yahvé. Sus mismas palabras estánya medidas antes de que tomen expresión articulada. La razón deesta ciencia radica en el hecho de que Dios todo lo penetra con su Sermisterioso (v. 5). El salmista, sin acudir a las formulacionesescolásticas -Dios está en todas partes «por esencia,presencia y potencia»-, sabe que lo llena todo, y particularmente envuelvey estrecha al hombre en todo su ser corporal y racional. Esto es un misterioque excede a la humana inteligencia, y el salmista, como el Apóstol delas gentes, declara que es incomprensible (Rm 11,33).

La omnipresencia divina (vv. 7-12).Aunque el hombre tratara de salirse de la órbita de Dios, noencontraría lugar alguno en que no le envolvería su presencia. Elespíritu o aliento de Yahvé -su energía y fuerzavivificante- lo domina todo, y su faz o mirada -manifestaciónde la presencia divina a los hombres- tiene una visión panorámicasobre todo lo creado. Es inútil, pues, huir de su presencia escrutadora.Yahvé está en la cima de los cielos, pero hasta el seol(abismo), o región de los muertos, se extiende su mirada inquisidora. Yen la tierra domina todos los puntos cardinales. Inútil, pues,trasladarse al otro extremo del mar -el occidentemediterráneo-, pues también allí campea la presenciadivina.

Ni siquiera las tinieblas puedenencubrirle, pues a la mirada divina son lúcidas y transparentes comoel día, y, por otra parte, Yahvé, como Creador, que hamodelado al hombre en el seno materno, conoce sus interioridades yreconditeces. Todo esto es misterioso, pero no por ello menos admirable; y elsalmista proclama con énfasis la omnisciencia divina.

El hombre, modelado por Dios (vv.13-18). La razón de que Yahvé conozca los secretos másíntimos del hombre está en que lo ha modelado misteriosamenteen el seno materno, tejiéndolo cuidadosamente en todos susdetalles. Yahvé ha combinado maravillosamente, como en un bordado, susdiferentes partes, contando sus huesos, y todo en secreto -en el senomaterno-, como si fuera en las mismas profundidades de latierra.

(Video) SEÑOR, TU ME SONDEAS (Hna Nubia Celis, Fraternidad Verbum Dei)

Pero, además, de antemanopreveía todos los actos y obras del hombre, que estánconsignadas por escrito en un misterioso libro en el que Dios lleva lacontabilidad de sus acciones. Los días estaban ya fijadoscuando aún no había comenzado el primero de ellos. Todo esto esinexplicable para el hombre, pues los pensamientos o designios divinosson inescrutables y es inútil intentar enumerarlos, pues cuando se creeque ha llegado al fin, no ha comenzado aún, porque se encuentra con lainmensidad del misterio de Dios: aún sería contigo ome quedas tú.

¿Por qué Dios tolera alpecador? (vv. 19-24). Pero hay otra cosa más inexplicable para lasensibilidad religiosa del salmista: si Yahvé es tan poderoso y lo sabetodo, ¿por qué es tan tolerante con los que infringen su ley? Elproblema de la existencia del mal le deja perplejo como al autor del libro deJob (cf. 21,7s). En sus ansias de entrega a Dios, desearía quedesaparecieran todos los que viven fuera de su ley. Para el salmista, el mal noes una idea abstracta, sino una realidad viviente en los pecadores que oprimena los justos y derraman sangre inocente. Atacar a los justos es hacer frente ala voluntad divina; por eso siente odio contra los que serebelan contra ella. Las expresiones de indignación son fuertesen consonancia con la mentalidad del A. T., y reflejan su identificacióncon lo que cree son los intereses de Yahvé. No considera que, si Diospermite a los pecadores, es por su misericordia y para aquilatar la virtud delos justos.

Deseando no apartarse de las sendas rectas,pide a su Dios que le examine a fondo para que le muestre sus fallos, de formaque no se aparte de ellas, pues conducen a Él, y en ese sentido sonsendas de eternidad, camino eterno. El cumplimiento de los preceptos divinoslleva a la vida y a la paz, mientras que los caminos del vicio conducen a laruina y a la muerte.

[Maximiliano García Cordero, enla Biblia comentada de la BAC]

Señor, tú me sondeas y me conoces (2)

I.ª CATEQUESIS DE JUANPABLO II
Dios lo ve todo (Sal 138,1-12)

1. En dos etapas distintas, la Liturgiade las Vísperas -cuyos salmos y cánticos estamos meditando-nos propone la lectura de un himno sapiencial de gran belleza y fuerte impactoemotivo: el salmo 138. Hoy reflexionaremos sobre la primera parte de lacomposición (cf. vv. 1-12), es decir, sobre las primeras dos estrofas,que exaltan respectivamente la omnisciencia de Dios (cf. vv. 1-6) y suomnipresencia en el espacio y en el tiempo (cf. vv. 7-12).

El vigor de las imágenes y de lasexpresiones tiene como finalidad la celebración del Creador: «Si esnotable la grandeza de las obras creadas -afirma Teodoreto de Ciro, escritorcristiano del siglo V-, ¡cuánto más grande debe de ser suCreador!» (Discursos sobre la Providencia, 4: Collana diTesti patristici, LXXV, Roma 1988, p. 115). Con su meditación elsalmista desea sobre todo penetrar en el misterio del Dios trascendente, perocercano a nosotros.

2. El mensaje fundamental que nos transmitees muy claro: Dios lo sabe todo y está presente al lado de suscriaturas, que no pueden sustraerse a él. Pero su presencia no esagobiante, como la de un inspector; ciertamente, su mirada sobre el mal essevera, pues no puede quedar indiferente ante él.

Con todo, el elemento fundamental es unapresencia salvífica, capaz de abarcar todo el ser y toda la historia. Esprácticamente el escenario espiritual al que alude san Pablo, hablandoen el Areópago de Atenas, con la cita de un poeta griego: «Enél vivimos, nos movemos y existimos» (Hch 17,28).

3. El primer pasaje (cf. Sal 138,1-6), comodecíamos, es la celebración de la omnisciencia divina. En efecto,se repiten los verbos de conocimiento, como «sondear»,«conocer», «saber», «penetrar»,«comprender», «distinguir». Como es sabido, el conocimientobíblico supera el puro y simple aprender y comprender intelectivo; esuna especie de comunión entre el que conoce y lo conocido: porconsiguiente, el Señor tiene intimidad con nosotros, mientras pensamos yactuamos.

El segundo pasaje de nuestro salmo (cf. vv.7-12), en cambio, está dedicado a la omnipresencia divina. En élse describe de modo muy vivo la ilusoria voluntad del hombre de sustraerse aesa presencia. Ocupa todo el espacio: está ante todo el eje vertical«cielo-abismo» (cf. v. 8); luego viene la dimensiónhorizontal, que va desde la aurora, es decir, desde el oriente, y llega hasta«el confín del mar» Mediterráneo, o sea, hastaoccidente (cf. v. 9). Todos los ámbitos del espacio, incluso losmás secretos, contienen una presencia activa de Dios.

El salmista, a continuación,introduce también la otra realidad en la que estamos inmersos: eltiempo, representado simbólicamente por la noche y la luz, las tinieblasy el día (cf. vv. 11-12). Incluso la oscuridad, en la que nos resultadifícil caminar y ver, está penetrada por la mirada y laepifanía del Señor del ser y del tiempo. Su mano siempreestá dispuesta a aferrar la nuestra para guiarnos en nuestro itinerarioterreno (cf. v. 10). Por consiguiente, es una cercanía no de juicio, queinfundiría temor, sino de apoyo y liberación.

Así, podemos comprender cuáles el contenido último, el contenido esencial de este salmo: es un cantode confianza. Dios está siempre con nosotros. No nos abandona nisiquiera en las noches más oscuras de nuestra vida. Está presenteincluso en los momentos más difíciles. El Señor no nosabandona ni siquiera en la última noche, en la última soledad, enla que nadie puede acompañarnos, en la noche de la muerte. Nosacompaña incluso en esta última soledad de la noche de la muerte.Por eso, los cristianos podemos tener confianza: nunca estamos solos. La bondadde Dios está siempre con nosotros.

4. Comenzamos con una cita del escritorcristiano Teodoreto de Ciro. Concluyamos con una reflexión del mismoautor, en su IV Discurso sobre la Providencia divina, porque endefinitiva este es el tema del Salmo. Comentando el versículo 6, en elque el orante exclama: «Tanto saber me sobrepasa; es sublime y no loabarco», Teodoreto explica el pasaje dirigiéndose a la interioridadde su conciencia y de su experiencia personal y afirma:«Volviéndome hacia mí mismo, entrando hasta lo másíntimo de mí mismo y alejándome de los ruidos exteriores,quise sumergirme en la contemplación de mi naturaleza... Reflexionandosobre estas cosas y pensando en la armonía entre la naturaleza mortal yla inmortal, quedé asombrado ante tan gran prodigio y, dado que nologré comprender este misterio, reconozco mi derrota; másaún, mientras proclamo la victoria de la sabiduría del Creador yle canto himnos de alabanza, grito: "Tanto saber me sobrepasa; es sublimey no lo abarco"» (Collana di Testi patristici, LXXV, Roma1988, pp. 116-117).

[Texto de la Audiencia general delMiércoles 14 de diciembre de 2005]

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II.ª CATEQUESIS DEJUAN PABLO II
¡Señor, tú me sondeas yme conoces! (Sal 138,13-24)

1. En esta audiencia general delmiércoles de la octava de Navidad, fiesta litúrgica de los SantosInocentes, reanudamos nuestra meditación sobre el salmo 138, cuyalectura orante nos propone la Liturgia de las Vísperas en dosetapas distintas. Después de contemplar en la primera parte (cf. vv.1-12) al Dios omnisciente y omnipotente, Señor del ser y de la historia,ahora este himno sapiencial de intensa belleza y pasión se fija en larealidad más alta y admirable de todo el universo, el hombre, definidocomo el «prodigio» de Dios (cf. v. 14). En realidad, se trata de untema en profunda sintonía con el clima navideño que estamosviviendo en estos días, en los que celebramos el gran misterio del Hijode Dios hecho hombre, más aún, hecho Niño por nuestrasalvación.

Después de considerar la mirada y lapresencia del Creador que se extienden por todo el horizonte cósmico, enla segunda parte del salmo que meditamos hoy, la mirada amorosa de Dios se fijaen el ser humano, considerado en su inicio pleno y completo. Aún es unser «informe» en el seno materno: algunos estudiosos de la Bibliainterpretan la palabra hebrea que usa el salmo como equivalente a«embrión», descrito mediante esa palabra como unapequeña realidad oval, enrollada, pero sobre la cual ya se posa lamirada benévola y amorosa de los ojos de Dios (cf. v. 16).

2. El salmista, para definir laacción divina dentro del seno materno, recurre a las clásicasimágenes bíblicas, mientras que la cavidad generadora de la madrese compara a «lo profundo de la tierra», es decir, a la constantevitalidad de la gran madre tierra (cf. v. 15).

Ante todo, se utiliza el símbolo delalfarero y del escultor, que «forma», que plasma su creaciónartística, su obra maestra, precisamente como se decía en ellibro del Génesis con respecto a la creación del hombre:«El Señor Dios formó al hombre con polvo del suelo» (Gn2,7). Luego viene el símbolo del «tejido», que evoca ladelicadeza de la piel, de la carne, de los nervios «entretejidos»sobre el esqueleto.

También Job evocaba con fuerza estasy otras imágenes para exaltar la obra maestra que es la persona humana,a pesar de estar golpeada y herida por el sufrimiento: «Tus manos meformaron, me plasmaron (...). Recuerda que me hiciste como se amasa el barro(...). ¿No me vertiste como leche y me cuajaste como queso? De piel y decarne me vestiste y me tejiste de huesos y de nervios» (Jb 10,8-11).

3. Sumamente fuerte es, en nuestro salmo,la idea de que Dios ya ve todo el futuro de ese embrión aún«informe»: en el libro de la vida del Señor ya estánescritos los días que esa criatura vivirá y colmará deobras durante su existencia terrena. Así vuelve a manifestarse lagrandeza trascendente del conocimiento divino, que no sólo abarca elpasado y el presente de la humanidad, sino también el arcotodavía oculto del futuro. También se manifiesta la grandeza deesta pequeña criatura humana, que aún no ha nacido, formada porlas manos de Dios y envuelta en su amor: un elogio bíblico del serhumano desde el primer momento de su existencia.

Ahora releamos la reflexión que sanGregorio Magno, en sus Homilías sobre Ezequiel, hizo sobre lafrase del salmo que hemos comentado: «Siendo todavía informe me hanvisto tus ojos y todo estaba escrito en tu libro» (v. 16). Sobre esaspalabras el Pontífice y Padre de la Iglesia construyó unaoriginal y delicada meditación acerca de los que en la comunidadcristiana son más débiles en su camino espiritual.

(Video) Tu me sondeas y me conoces Salmo 138 - canción Hermana Glenda

Y dice que también losdébiles en la fe y en la vida cristiana forman parte de la arquitecturade la Iglesia, «son incluidos en ella (...) en virtud de su buen deseo. Esverdad que son imperfectos y pequeños, pero, en la medida en que lograncomprender, aman a Dios y al prójimo, y no dejan de realizar el bien quepueden. A pesar de que aún no llegan a los dones espirituales hasta elpunto de abrir el alma a la acción perfecta y a la ardientecontemplación, no se apartan del amor a Dios y al prójimo, en lamedida en que son capaces de comprenderlo. Por eso, sucede que tambiénellos, aunque estén situados en un lugar menos importante, contribuyen ala edificación de la Iglesia, pues, si bien son inferiores por doctrina,profecía, gracia de milagros y completo desprecio del mundo, se apoyanen el fundamento del temor y del amor, en el que encuentran su solidez»(2, 3, 12-13: Opere di Gregorio Magno III/2, Roma 1993, pp. 79-81).

El mensaje de san Gregorio es un granconsuelo para todos nosotros que a menudo avanzamos con dificultad por elcamino de la vida espiritual y eclesial. El Señor nos conoce y nosenvuelve con su amor.

[Texto de la Audiencia general delMiércoles 28 de diciembre de 2005]

Señor, tú me sondeas y me conoces (3)

MONICIÓNSÁLMICA

Un sabio medita sobre la omnipresencia deDios y sobre su sabiduría, que penetra hasta lo másrecóndito de nuestra vida. Su poema quiere ser un homenaje de entregaconfiada a Aquel que todo lo sabe: nuestro pasado, nuestro presente, nuestrofuturo. El pasado, que ya hemos olvidado o del que quizá nunca fuimosconscientes, está presente a los ojos de Dios: Cuando, en lo oculto,me iba formando, no desconocías mis huesos, conocías hasta elfondo de mi alma. El presente, lleno de misterios para nuestra mente, esluminoso a los ojos de Dios: Penetras mis pensamientos, distingues micamino. El futuro, objeto sólo de mis proyectos, el Señor nodeja de penetrarlo: ¿A dónde iré?, allí mealcanzará tu izquierda y me agarrará tu derecha.

Dios, como dirán losmísticos, nos penetra más profundamente de lo que nosotros mismospodemos conocernos; he aquí la confesión de este salmo. Si estepenetrar de Dios en nuestras vidas puede dar intranquilidad al impío,para el salmista es fuente de paz y de abandono en manos del que todo lo sabe:Señor, tú me cubres con tu palma. Esta omnisciencia deDios suscita su oración pidiendo al Señor que cuide de su vida:Señor, mira si mi camino se desvía y guíame por elcamino eterno.

Que la paz que fluye de esta oracióndel salmista sea nuestra paz y nuestra plegaria en este momento en que eldía termina.

Oración I: Señor, tú nonecesitas nuestras explicaciones, porque sabes bien lo que hay en el hombre;que la luz de tu saber penetre la tiniebla de nuestros corazones, para quepodamos encontrarte y seguir con fidelidad el camino de tu Evangelio. PorJesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración II: Tú, Señor, quenos conoces y, con tu mirada, penetras nuestros pensamientos, cúbrenossiempre con tu palma, vela sobre nosotros, para que nuestro camino no sedesvíe, y, con tu saber portentoso, guíanos por el camino eterno.Te lo pedimos, Padre, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

[Pedro Farnés]

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NOTAS A LOSVERSÍCULOS DEL SALMO 138, I-II

Una primera parte, vv. 1-18, es de estilohímnico, con un tema particular que es la omnisciencia de Dios. Lasegunda parte, vv. 19-24, recoge una imprecación genérica, paravolver al tema inicial, ahora en forma de súplica.

VV. 1-5. La existencia humana, lamía, queda iluminada a la luz de Dios. Esta existencia se realiza en unaserie de polaridades y contingencias: camino-descanso, tiempo-espacio,sentarse-levantarse, pensamiento-palabra. Y todo ello lo abarca lasabiduría única y total de Dios: por encima del detrás yel delante, antes de la palabra y el pensamiento, dominando el espacio y eltiempo.

V. 6. El hombre entrevé y confiesaeste saber divino, como misterio que no puede abarcar.

VV. 7-12. La ciencia de Dios es como unapresencia total. El salmista recuenta los intentos de huida humana: el hombrehuyendo de Dios. Vuelven las polaridades, lo extremo del horizonte que elhombre contempla: cielo y abismo, oriente y ocaso (aurora, mar), luz ytiniebla. Son distancias y distinciones humanas, que no valen para Dios: con suderecha e izquierda abarca el universo, fuera de él y presente a cadapunto.

VV. 13-16. El saber de Dios se extiendehacia atrás, hasta antes del nacimiento, antes del primer día dela vida; y hasta lo profundo de los huesos y hasta el hondo del alma. Porqueél es el gran tejedor de nuestros tejidos orgánicos, el granobrero en el misterio de la maternidad. En el seno materno se refleja lafecundidad de la tierra madre. Esta etapa asombrosa de la existencia humana ladirige y la contempla Dios. Desde ella adelanta el futuro de cada hombre:numera sus días, registra sus acciones.

VV. 17-18. La ciencia de Dios no essolamente conocer lo objetivo, externo a Dios; sino que es crear y dirigir eseproceso. Es un plan unitario de Dios: pero el hombre sólo puedecomprender algo desmenuzándolo, dividiendo y sumando. Y cuando haterminado su tarea de ir entendiendo algo de la misteriosa actividad de Dios,se encuentra con el misterio supremo: Dios mismo.

VV. 19-20. Ante la mirada penetrante deDios el salmista quiere apartarse del malvado, que perturba el orden deldesignio divino: se rebela contra Dios.

VV. 21-22. El salmista se distanciaformalmente de los rebeldes a Dios: toda su meditación ha sido deestupor sumiso, y sus palabras han sido alabanza. Lo que odia en los malvadoses su hostilidad contra Dios.

VV. 23-24. Termina con una súplicahumilde: sometiéndose al juicio de Dios, que no sólo conocenuestros caminos humanos, sino que nos guía por el suyo divino.

Para la reflexión del orantecristiano.- La liturgia cita el verso 2 en las misas de Pascua, a primeravista por una semejanza superficial «Tu cognovisti sessionem meamet resurrectionem meam»: el sentarse se aplica a lamuerte, el levantarse a la resurrección. Hay una semejanzaelemental en ese doble movimiento, y profundizando dicha semejanza, podemosmeditar cómo Dios, hecho hombre, ha querido conocer por experiencianuestras polaridades humanas, hasta las más radicales de la vida y lamuerte. Esto es lo supremo de la sabiduría divina y de sus designios:así ha querido guiarnos por el camino eterno.

[L. Alonso Schökel]

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(Video) SALMO 138 "Señor, Tú me conoces"

Omnisciencia, omnipresenciay omnieficacia de Dios

Este salmo, cumbre de la teodiceainspirada, es una oración hímnica a Dios en suomnisciencia, omnipresencia y omnieficiencia. Aunque el título le asignacomo autor a David, ciertos indicios claros de posterioridad, como el lenguajey las ideas aramaizantes y el problema del mal, recuerdan al autor del libro deJob, y con él remiten a la época postexílica. Sedistinguen en él cuatro partes: a) reconocimiento de la omniscienciadivina, vv. 1-6; b) reconocimiento de la omnipresencia divina, vv. 7-12; c)reconocimiento de la omnieficiencia divina, vv. 13-18; d) imprecacióncontra los pecadores enemigos, vv.19-24.

a) Reconocimiento de laomnisciencia divina, vv. 1-6. El salmista confiesa laperfección del conocimiento divino sobre el hombre primero con elantropomorfismo del verbo sondear, que llega hasta el fondo de lascosas, y luego con el hebraísmo de usar los dos extremos para designarun todo, sentarse y levantarse, caminar y estar descansando. Todo génerode acciones, externas e internas, la palabra y el pensamiento, el tiempo y elespacio, de cerca y de lejos, todo lo abarca la sabiduría total yabsoluta de Dios. Todos los «caminos» del hombre, toda su conducta,le son familiares a Dios, como los de una persona allegada. El amor orientalpor lo concreto, le inspira una imagen material bélica, me estrechasdetrás delante, como un sitiador estrecha el cerco de una ciudad,que aumenta la inmediatez de su contacto en el estico paralelo, me cubrescon la palma de tu mano. Pasmado el salmista, termina esta primeracontemplación con un grito de admiración: Tanto saber mesobrepasa (cf. Rm 11,33), es sublime y no lo alcanzo. Como unaciudad puesta en lo alto es inaccesible al invasor (cf. Dt 2,36), así loes a mi inteligencia la inabarcable ciencia que Yahvé tiene demí.

b) Reconocimiento de laomnipresencia divina, vv. 7-12. Segunda contemplación, laomnipresencia divina. Dos interrogaciones retóricas expresan con vivezala imposibilidad de sustraerse a Dios. El espíritu de Yahvé, consu energía vivificante, lo llena todo (Sab 1,7), y la faz o presenciadivina lo tiene todo ante sus ojos. De nuevo expresa el todo uniendo los dospolos: el cielo y el seol (abismo, lugar de los muertos, infierno), eloriente o la aurora, y el poniente o lo último del mar; la oscuridad yla luz. Y siempre guiado por tu mano, cogido de tu diestra, osea, en virtud de la operación de Dios en el hombre. La omnipresencia yla omnisciencia divinas se conjugan en estas imágenes con la necesariaoperación divina. La claridad de la doctrina va unida a la elegancia yexquisitez poética, mostrando al autor singularmente iluminado con luzde lo alto.

c) Reconocimiento de laomnieficiencia divina, vv. 13-18. La omnieficiencia deYahvé, apuntada anteriormente, recibe ahora su amplificaciónpropia. Siempre en oración hímnica y siempre poniéndosecomo ejemplo de la operación divina, el salmista se reconoce obra deYahvé desde el primer instante de su existencia. Misentrañas, mi interior, lit. «mis riñones», es laparte más íntima del cuerpo humano, la sede de pensamientos yafectos; va en paralelismo con todo el ser tejido en el seno materno.Mis huesos, designa la parte interna y resistente del organismo,empleada metonímicamente por toda la persona. La cual fue formada ybordada con todo detalle, en lo escondido, en las profundidades de la tierra,metáfora por el «vientre de mi madre», simple alusión ala formación del primer hombre (Job 33,6), o a la creencia popular, quetambién tenían los armenios, de que la tierra es el vientrematernal de donde han salido todos los hombres. El v. 14 interrumpemomentáneamente la descripción con su alabanza admirativa de losprodigios y maravillas de Dios.

Esa ciencia divina se extiende hasta alfuturo de la criatura: Dios numera sus días y registra sus acciones enel libro de la vida. Ello le causa admiración. Es otra alabanzaadmirativa: ¡Qué incomparables son tus pensamientos odesignios! No sólo en su conjunto, sino tambiéndividiéndolos en partes, su número escapa al salmista; siintentase numerarlos, se multiplicarían como la arena del mar. Y cuandocreyera haber llegado al fin, no habría comenzado aún, porque seencontraría con el misterio de Dios.

d) Imprecación contra lospecadores enemigos, vv. 19-24. La imprecación es clara. Susafectos son los mismos de Sal 103,35: «Que se acaben los pecadores en latierra, que los malvados no existan más. ¡Bendice, alma mía,al Señor! ¡Aleluya!». El conocimiento de los atributos divinosengendra en el alma la tendencia hacia Dios y la repugnancia de todo lo que sele opone, el pecado y el pecador, el malvado. Pero esa repugnancia vamás allá del simple deseo de que desaparezcan los malvados de latierra: Si los mataras. Mero sinónimo de malvados esasesinos. La razón de ese deseo es la impía conducta deesos pecadores: se rebelan contra Dios y lo aborrecen. Con lógicaoriental se identifica con su Dios y se declara enemigo de sus enemigos; suúnica preocupación se la causa la existencia de los malvados. Ensus protestas de sinceridad contrapone el camino de perversión y elcamino de eternidad por el que pide ser guiado. El poeta está seguro decaminar por buen camino y pide a Yahvé la gracia de que le guíepor él. Es un avance teológico notable en la doctrina de los doscaminos; ya decía el Salmo 1,6: «El Señor protege el caminode los justos, pero el camino de los impíos acaba mal».

[Extraído de R. Arconada, enLa Sagrada Escritura. Texto y comentario, de la BAC]

Señor, tú me sondeas y me conoces (4)

MONICIONES PARA EL REZOCRISTIANO DEL SALMO 138

Introducción general

Este salmo no es una meditaciónsobre la «esencia divina», hecha por un hombre ocioso. Losversículos omitidos en la salmodia (vv. 19-22) nos proporcionan el climaen que se forma el salmo. Es la plegaria de un acusado que ha conocido o va aconocer la prueba del juicio de Dios. El salmista ha pasado la noche en eltemplo, una noche iluminada por la presencia de Dios; ha sufridovictoriosamente el juicio de Dios y pide que caiga sobre sus enemigos elcastigo que le esperaba.

La peculiaridad del salmo es la tranquilacerteza que domina al orante: Dios conoce todo, está por doquier, hamodelado a sus criaturas, nada hay que temer.

La primera parte de nuestro oficiovespertino se ocupa de dos motivos: el saber divino abarca la existencia humana(vv. 1-6); ese saber se hace presencia total (vv. 7-12).

La segunda parte (vv. 13-18 y 23-24)expone la «omnipotencia creadora de Dios» como presencia familiar ala criatura: antes de que el «yo» se formara en el seno materno, enel origen primigenio de las entrañas de la tierra, estaba Dios. Nadaescapa al dominio de Dios. La suya es una presencia que trasciende todopensamiento y todo cálculo. Los sentimientos de pequeñez y deadmiración son los adecuados ante una presencia tan sublime. A ellos seañade una súplica final para que el hombre, tan maravillosamenteformado, vaya por los caminos que conducen a Dios. Dios mismo le guiarápor el camino eterno.

La primera parte del salmo en lacelebración comunitaria.- Aunque este salmo tenga rasgoshímnicos, no deja de ser una fervorosa oración de cortesapiencial: la intimidad espiritual y cordial del orante, la intimidad delcreyente se dibuja recurriendo al Dios presente y omnipotente. Lo mejor es quecada estrofa sea recitada por un salmista. La asamblea recibe la salmodia ensilencio o repitiendo un verso del salmo, del modo siguiente:

Salmista 1.º, Diosomnisciente: «Señor, tú me sondeas... es sublime y nolo abarco» (vv. 1-6).

Asamblea, Estribillo:«Señor, tú me sondeas y me conoces».

Salmista 2.º, Diosomnipresente: «¿A dónde iré... la noche es claracomo el día» (vv. 7-12).

Asamblea, Estribillo:«Señor, tú me sondeas y me conoces».

A la segunda parte del salmo leaplicamos el mismo modo de rezo que a la primera. Variamos tan sólo elversículo que repite la asamblea. Para ella proponemos la primera partedel v. 14, porque hay una conexión interna entre el conocimiento de Diosy la elección, que, a su vez, connota un envío.

Asamblea, Estribillo:«Te doy gracias porque me has escogido portentosamente».

Salmista 3.º, Diosomnipotente: «Tú has creado... aún me quedastú» (vv. 13-18).

Asamblea, Estribillo:«Te doy gracias porque me has escogido portentosamente».

Salmista 4.º,Súplica final: «Señor, sondéame...guíame por el camino eterno» (vv 23-24).

(Video) Señor, tú me sondeas.wmv

Asamblea, Estribillo:«Te doy gracias porque me has escogido portentosamente».

En las manos del buen Dios

El salmista, injustamente acusado yperseguido, sabe que Dios no es miope, que es un Dios de cerca y de lejos, quellena los cielos y la tierra. ¡Qué quietud le da suconvicción! Acusado injustamente fue Jesús. Se le tiene porblasfemo, ya que dice perdonar los pecados. Se dice de él que esimpío, por curar a un hombre en sábado. Hasta el diablo le hacecaso, ¿no será él mismo un poseso? Se ha declarado Hijo deDios, nada más idóneo para ser acusado de idólatrablasfemo. Si a ello añadimos las acusaciones de comilón, bebedor,amigo de publicanos y pecadores, tenemos un cuadro completo. Cuando todo estose concentra en el cáliz que se le ofrece, Jesús encuentra laquietud haciendo suyo el «Padre, no se haga mi voluntad, sino latuya» (Lc 22,42). La lógica cristiana impone que los creyentes seaninsultados, que se diga toda clase de mal contra ellos. Estos sufrimientos noson comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros.

«Nadie conoce al Hijo, sino elPadre»

Una serie de polaridades definen laexistencia humana: sentarse y levantarse, camino y descanso, pensamiento ypalabra, tiempo y espacio. Ni aun así el hombre es definible. HayAlguien, previo a todo lo anterior, que configura a la persona humana. Todo loabarca la sabiduría única y total de Dios. Lo cual valeeminentemente para Cristo: «Nadie le conoce, sino el Padre y aquel a quienel Padre se lo quiera revelar» (Mt 11,27). Él es quien penetra lomás secreto de nuestro interior. No es el suyo un conocimientoaterrador, sino amoroso, puesto que hemos experimentado el amor de Dios y noshemos adherido al Mesías enviado (Jn 17,3). Nuestra relación conJesús es de un conocimiento amoroso. Jesús nos llama por nuestronombre. Una paz indecible embarga al creyente, a quien Dios conoce.Llegará a ser dicha perfecta cuando le conozcamos -amemos- comoÉl nos conoce.

No hay barreras para Dios

Peculiaridad de los malvados es que hablanpérfidamente de Dios, se rebelan contra Él (v. 20). "Nadienos ve", pueden pensar. Algo parecido puede pensar el creyente, cuyosímbolo sería Jonás. Si huye, si se hunde en lasprofundidades de la bodega y del sueño, si se adentra en el abismo de lamuerte, Dios no le verá (cf. Jon 1). Pero el cielo y el abismo, laaurora y el ocaso, la luz y la tiniebla no son barreras para Dios: la Luz lopenetra todo. Cuando esa Luz vino a los suyos, los suyos no la recibieron (Jn1,9-11). Es verdad. Amaron más las tinieblas que la Luz. Ya estáncondenados por ello. Si la luz de Cristo ilumina nuestras vidas, no pondremosbarreras a Dios. En contrapartida, se nos dará la confiada seguridad queanima al salmista. Más aún, ya que seremos admitidos a contemplarla faz de Dios, iluminados plena y definitivamente por su Luz.

Alfarero del hombre

La ductilidad del barro y su caducidad,junto con la caricia que el alfarero le imprime, son otras tantas experienciasque sirven para definir al hombre, barro modelado por Dios. Del seno de la«madre tierra», al seno materno. Aquí actúa Dios con elcariño de un alfarero. Cuando Dios derrama su amor sobre el senomaterno, el fruto de este seno le pertenece porque se le colma delEspíritu de amor como a Juan Bautista, como a Jesús, la obramás bella del Alfarero. El misionero Pablo, separado desde el seno pararevelarle al Hijo y poder anunciarlo así a los gentiles, es un preciosovaso elegido. Los demás, todos los cristianos, han sido previamenteamados porque han de reproducir la imagen del Hijo. ¡Hermosasánforas moldea el Alfarero, que no desdigan del Primogénito entremuchos hermanos!

El libro de la vida

El «libro de ciudadanía»(cf. Sal 86,6: «El Señor escribirá en el registro de lospueblos: "Éste ha nacido allí"») registra elnombre de los habitantes de Sión; de él se tacha el nombre de losfalsos profetas; todo el apuntado en el libro escrito en Jerusalénsobrevive (Is 4,3). Por eso, el libro de ciudadanía es «el libro dela vida» (Sal 68,29). Las personas aquí anotadas sobreviven en latierra y en los cielos. Esto último es ahora una realidad: el Corderodegollado es digno de tomar el libro y abrir sus sellos. En él figuranhombres de toda raza, lengua, pueblo y nación (Ap 5,9-10). Sus nombreshan sido escritos en el libro de la vida del Cordero degollado. Se escribieronlos nombres antes de que despuntaran nuestros días sobre la tierra. Sieste libro contiene cuentas, no son las de nuestro «haber» y«deber», sino las lágrimas de nuestra vida errante (Sal 55,9).Ahora son enjugadas las lágrimas de todos los rostros. Puede alegrarseel discípulo porque su nombre está escrito en los cielos.

Camino, verdad y vida

El salmista ha recurrido a la omnisciencia,omnipresencia y omnipotencia divina, porque está en juego su vida. Anteél se abre la posibilidad de seguir el camino de los malvados, o laardua vía del Señor. El primero es un camino inverso al deléxodo, termina en la destrucción. Por él marcharonCaín, los seguidores de Balaán y quienes secundaron larebelión de Coré, entre otros. El segundo lo recorrióElías, cuando quedó solo y buscaban su vida. La meta estáen las cimas del monte de Dios. Sobre este monte, solitario y cargado con lacruz del amor, Jesús manifiesta la verdad sobre Dios: susinconmensurables entrañas paternales. Si se busca el abrigo de estemisterioso hogar paterno, se impone el camino de la cruz. Nuestros pasos seajustan a las huellas de Jesús. El camino, por ello, termina en elverdadero Santuario, en la Vida. Aquí nuestras vidas encuentran elsosiego. Jesús nos ha descubierto la verdad de Dios para introducirnosen la Vida. Que Dios nos guíe por el camino eterno.

Resonancias en la vidareligiosa

I.- Actualidad deJonás: La palabra convocadora de Dios es fuego pegado en nuestrasentrañas. Muchos religiosos quisiéramos a veces desprendernos deella y emprender un camino autónomo, marcado por nuestros peculiaresintereses. Pero ¿a dónde ir? ¿Dónde escapar de sumirada? Como Jonás podríamos marcharnos por un camino opuesto alcamino de Dios; pero esta iniciativa de protesta no borraría la palabraimpresa en el corazón, ni la omnipresencia de Dios: «Si me acuestoen el abismo, allí te encuentro; si vuelo hasta el margen de la aurora,si emigro hasta el confín del mar, allí me alcanzará tuizquierda, me agarrará tu derecha».

Jonás está presente en laactitud de aquellas comunidades religiosas que no viven en la presencia de Diosque envía, y quieren olvidar con su huida la intransferible llamada. Espreciso entonces que volvamos a la fidelidad primera, a recordar vivencialmenteel «amor primero», para escuchar de nuevo la palabra y emprender elcamino del seguimiento ante la permanente presencia de Aquel que es nuestraatmósfera vital.

II.- Elegidosportentosamente: Nuestra comunidad no existe al azar; somos el resultadode una portentosa elección divina. Pero no porque seamos sabios,fuertes, dotados, nos ha elegido el Señor; no porque estuviera inscritaen nuestro ser la respuesta de la infalible fidelidad a su llamada, sinosimplemente por puro amor nos ha escogido y congregado Dios Padre, por unadesconcertante acción gratuita.

Aun conociendo íntimamente el fondode nuestra alma, el Padre fijó su mirada en cada uno de nosotros, cuandonos estábamos formando en el seno materno. En su presenciacomenzó a desplegarse nuestro ser y Él tuvo a bien inscribirnosen el Libro de la Vida, allí donde están registrados los secretosde su amor vivificante hacia los hombres.

A esta elección debe correspondernuestra vida. Y por esto suplicamos a Dios que no permita que nuestro camino sedesvíe; que mantengamos una fidelidad perpetua a la elección tandesconcertante e inmerecida.

Oraciones sálmicas

Oración I: Juez de vivos y muertos,Tú conoces nuestros pensamientos, todas nuestras sendas te sonfamiliares; Tú sabes nuestro pecado, pero también los buenosdeseos de nuestro corazón; nos ponemos en tus manos para que lleves lobueno a plenitud y destruyas con tu fuego nuestro mal. Te lo pedimos, Padre,por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Oración II: Nadie conoce, Padre, tuMisterio sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelárselo;atráenos hacia ti para que Jesús nos llame por nuestro nombre ynos haga participar de tu inefable comunidad de amor. Él, que vive yreina contigo por los siglos de los siglos. Amén.

Oración III: Dios inmenso y omnipresente,nadie puede escapar de tu mirada, ni ir lejos de tu aliento; haz que no huyamosde ti como Jonás, sino que como Jesús tu Hijo nos pongamos en tusmanos para cumplir tu voluntad de salvación sobre nosotros. Por el mismoJesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración IV: Te damos gracias, Señor,Alfarero del hombre, porque Tú nos has formado en lo oculto y nos hasescogido portentosamente según el modelo de tu Hijo Jesucristo;concédenos la gracia de pertenecerte siempre a ti, nuestro Señor,e imitar la vida de tu Hijo. Él, que vive y reina contigo por los siglosde los siglos. Amén.

Oración V: Padre nuestro, que anotas en tulibro todas las lágrimas de nuestra vida errante para hacernossobrevivir al poder de la muerte; insértanos en tu Hijo, Jesucristo elViviente, para que superemos las pruebas con la esperanza de la gloria, ahora ypor siempre. Amén.

(Video) Kairoi TU ME SONDEAS

Oración VI: No permitas, Padre omnipotente,que se desvíe nuestro camino; guíanos por el camino eterno deJesús, para que lleguemos un día a encontrarte en tu Santuario yhallemos en Ti nuestro descanso. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.Amén.

[Ángel Aparicio y JoséCristo Rey García]

Señor, tú me sondeas y me conoces (5)

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FAQs

¿Qué quiere decir el Salmo 138? ›

Salmo 138 – La promesa de Dios de honrar Su palabra y completar Su obra. Este salmo se titula Un salmo de David. Varios comentaristas mencionan que se colocó apropiadamente junto al Salmo 137, que describe la incapacidad del salmista para cantar ante los paganos.

¿Qué dice Juan 15 14? ›

14 Vosotros sois mis aamigos si hacéis las cosas que yo os mando. 15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que aoí de mi Padre os las he dado a conocer.

¿Cuál es el Evangelio del día de hoy? ›

El Señor es mi pastor, nada me faltará.

Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo.

Videos

1. Tú me sondeas - Kairoi
(Ricardo Larri)
2. Señor, tú me sondeas y me conoces Salmo 138
(Main Mazzarrello)
3. Señor, tú me escrutas y conoces ♱ Camino Neocatecumenal
(Cantor del Camino Neocatecumenal)
4. Salmo 139 - Señor, tú me sondeas y me conoces
(La Palabra de Dios)
5. Tú me sondeas - Kairoi
(Cantos Católicos)
6. Señor, tú me sondeas y me conoces, Rogelio Casasola
(mariamision)

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Author: Prof. Nancy Dach

Last Updated: 06/15/2022

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